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Tratamientos para Pájaros

La Coccidiosis en aves es una enfermedad digestiva invasiva causada por parásitos internos unicelulares del orden Coccidia

Las aves jóvenes o los animales que nunca han sido infectados con Coccidiosis están particularmente en riesgo. Los canarios y los pinzones se ven mas afectados aunque rara vez afecta a los periquitos y a los loros.

La Coccidiosis se transmite por vía oral, es decir, a través del pico. Por ejemplo, si hay contacto con las heces de otros animales durante la ingesta de alimento. Estos parásitos afectan inicialmente el intestino, posteriormente al hígado, el bazo y los pulmones del ave.

El estrés, los cambios en el medio ambiente, la desnutrición y las condiciones insalubres de la vivienda pueden promover la Coccidiosis.

Se encuentra en granjas y aviarios donde no se observa la limpieza de las instalaciones para mantener animales jóvenes o se violan las normas sanitarias de atención, cuando las aves están en recintos cerrados y existe humedad en el ambiente, aumenta el riesgo de Coccidiosis. Las aves pueden enfermarse durante todo el año, pero las más peligrosas a este respecto son la primavera y el verano

La Coccidiosis puede presentar varios síntomas como por ejemplo:

Pérdida de apetito y sed intensa de emaciación rápida.

Deposiciones frecuentes o diarrea con inclusiones anaranjadas o rojas.

Depresión general, inactividad, bienestar deteriorado, indiferencia y apatía.

Falta de aliento debido a la distensión de los órganos y plumaje con volantes o embolado.

Al final de la enfermedad, es posible la pérdida de coordinación de movimientos, hasta paresia de piernas y alas.

Es importante comprender que la prevención adecuada traerá muchos más beneficios que tratar a una población ya enferma. Si los coccidios atacan el hígado del ave, a menudo se desarrolla hepatitis. Con algunos tipos de patógenos, el hígado se agranda tanto que el vientre se ve rojizo.

Con esta enfermedad no se produce una cura completa, y un ave que ha sufrido Coccidiosis aguda sigue siendo una fuente de peligro para el resto. La profilaxis adecuada ayudará a prevenir enfermedades y crear inmunidad contra los coccidios.

Para la prevención y el tratamiento, se utilizan coccidiostáticos. que tienen la capacidad de prevenir la reproducción y matar coccidios. Sin embargo, la mayoría está aún más centrada en la prevención cuando el medicamento se administra a aves que no tienen signos clínicos de Coccidiosis con alimentos o agua.

Es una enfermedad causada por un protozoo llamado Trichomonas gallinae. También se la conoce con el nombre de la «enfermedad de los ojos hinchados».

Las aves se contagian al establecer contacto directo, pero también pueden enfermar al consumir alimentos contaminados por el protozoo o a través del cordón umbilical en el caso de los polluelos, si el parásito consigue introducirse en él. En este último caso, se provoca la onfalitis, que es una infección del ombligo debida a la contaminación del nido provocada por los padres. Además, es habitual que las aves enfermas se froten contra diferentes objetos para aliviar las molestias que sienten, contaminando el ambiente.

La tricomoniasis puede complicarse con la concurrencia de otros patógenos, como las bacterias o los hongos, dando lugar a infecciones secundarias. Afecta a diferentes aves, como canarios, palomas, aves rapases, pollos o pavos.

La Tricomoniasis puede ser asintomática, pero también manifestarse con síntomas que van a depender de la especie afectada, la gravedad de la infestación o el estado previo del sistema inmune. En general, estos son los más comunes:

Abultamientos o hinchazón alrededor de los ojos, con la apariencia de rosquillas. La zona puede estar enrojecida.

Plumas pegadas alrededor del ojo debido a las secreciones que se generan.

Picor, que hace al ave frotarse contra cualquier objeto.

Problemas digestivos, sobre todo diarrea.

Puede haber afectación de la boca, especialmente del paladar, y de la faringe, formándose placas amarillentas que evolucionan a granulomas o encapsulaciones del parásito que impiden la alimentación y, en ocasiones, también la respiración.

Cuando el parásito infecta el cordón umbilical se observan acumulaciones de color amarillento.

Esta es una enfermedad que se puede tratar, pero es importante hacerlo cuanto antes, pues, de lo contrario, podrían quedar secuelas o incluso sería imposible la curación.

Las Trichomonas son sensibles a los derivados de los nitromidazoles, que son fármacos tricomonicidas considerados muy seguros, pues solo provocarán efectos adversos a nivel neurológico o gastrointestinal si se administran a una dosis mucho más elevada de la necesaria. 

Dependiendo del medicamento recetado, el tratamiento se prolongará desde un par de días hasta 7-10

Se recomienda complementar la dieta del ave con suplementos vitamínicos, en especial aquellos ricos en vitamina A, pues favorece la recuperación de las lesiones en epitelio, mucosas y también tiene un efecto inmunoestimulante. También se aconsejan los baños con productos desinfectantes para higienizar las zonas afectadas.

El sistema respiratorio de un ave incluye pulmones, sacos aéreos y huesos huecos.

Por lo tanto, se deben mantener bajos los niveles de polvo y amoníaco, lo que ayudará con la salud y el bienestar de las aves, ya que el amoníaco paraliza los pequeños vellos (cilios) que actúan como una escalera mecánica para mover el moco normal hasta la tráquea antes tragarlo. Si éstos se deterioran, los virus, bacterias y hongos tienen una mayor probabilidad de colonizar el ave, causando la enfermedad que por lo tanto es muy difícil de erradicar.

Estas son algunas de las enfermedades mas comunes:

Fosas Nasales Obstruidas: Causa de problemas respiratorios crónicos. La descarga se acumula y se endurece en la abertura nasal.

Hongo Aspergillus: Todo tipo de ave es susceptible. Es una enfermedad muy difícil de tratar con éxito, ya que hay pocos síntomas tempranos y una vez que se extiende a lo largo de los sacos aéreos, pulmones, huesos huecos y el abdomen es probablemente demasiado tarde. Heno o paja con moho o podrido, o materia vegetal descompuesta, tal como cortezas deben evitarse como cama, ya que las esporas del hongo se inhalan, el hongo no vive en los trozos de madera.

Aerosaculitis: Se trata de un término general que abarca varias enfermedades del saco aéreo en todas las aves, desde parásitos ácaros del saco aéreo: principalmente un problema de aves adultas muy pequeñas hasta chlamydophilosis y hasta aspergilosis.

Bronquitis Infecciosa: es un coronavirus que causa una enfermedad respiratoria y daño renal en aves jóvenes, además de una infección del oviducto con baja producción de huevos y mala calidad del cascarón, a menudo arrugada, en gallinas ponedoras. Las gallinas que ponen los raros huevos arrugados pueden ser portadoras y se deben sacrificar. No se deben incubar huevos deformes.

Entre los principales factores que afectan la salud respiratoria de las aves se encuentran:

Disminución de oxígeno disponible para realizar el intercambio gaseoso en el nivel del árbol respiratorio (Pulmones, Bronquios, Sacos aéreos).

Aumento del gasto cardíaco para cubrir la demanda de oxígeno, lo cual se relaciona con enfermedades metabólicas como ascitis.

Aumento de la colonización por patógenos bacterianos, provocando pérdidas en la productividad de las parvadas.

Pérdida de la homeostasis en la termorregulación, que favorece al estrés calórico no controlado y posteriormente la muerte.

El tratamiento principal de las enfermedades respiratorias incluye el uso de antibióticos, Es importante identificar los signos clínicos que produce la enfermedad, esto ayudará a elegir la estrategia terapéutica a utilizar, y con ello lograr el control de la enfermedad.

También, reducir la exposición a los microorganismos patógenos, ofreciendo al ave condiciones ambientales adecuadas, tomando en cuenta las prácticas de bienestar animal, circulación de aire, espacio vital, temperatura, concentración de gases, entre otras.

Utilizar medicamentos que estén dirigidos a erradicar al agente etiológico causal de la enfermedad.

Los parásitos externos son aquellos que se hospedan entre las plumas del ave y le hacen sentir muy molesto. Algunos parásitos, como los ácaros, suelen colocarse en los ojos y oídos la zona superior del pico. 

Estos pequeños huéspedes pueden causar una importante anemia ya que se alimentan de la sangre del ave y, en algunos casos, también de plumas y piel. Esta anemia puede hacer que el pájaro llegue incluso a morir.  

Las especies que más suelen sufrir la visita de incómodos piojos y ácaros son el canario y el periquito. Aunque para infectarse de piojos y garrapatas será necesario que estén en contacto con otras aves más grandes que ya los padezcan.

Los parásitos externos pueden ser ácaros, piojos, pulgas o garrapatas.

Puedes sospechar que tu pájaro está infectado de estos parásitos si se muestra nervioso e inquieto rascándose las plumas.

Sufrirá picores, irritaciones, rojeces e hinchazón. Suelen afectar a aquellas zonas donde se ve más la piel, es decir, donde hay menos plumas, como alrededor de los ojos o por encima del pico.

Para evitarlo puedes tratar al animal con un pulverizador antiparasitario, no le hará ningún daño y así podrás evitar un mal mayor

Higiene: tanto de tu pájaro como de su jaula, es esencial para su buen estado de salud y mantener alejados a los parásitos.

Alimentación: la alimentación adecuada también facilitará que tu pájaro conserve su salud. Hay parásitos que se encuentran en los insectos que comen o en el suelo

Vigilancia: Es muy necesario que observes si hay cambios de comportamiento en tu pájaro: vigila si sus heces son diferentes, si está siempre inquieto, si ha dejado de comer, si le cuesta respirar, si vuela menos, todo ello es síntoma de que algo no va bien y puede tratarse de parásitos.

Los Parásitos Internos son muy peligrosos ya que son rápidos, mortales y muy contagiosos. Pueden afectar a su sangre, a su sistema digestivo o a su sistema respiratorio.

Se puede sospechar que un parásito ha infectado el cuerpo de nuestro pájaro si observamos un importante cambio en sus heces y en su comportamiento. Las afecciones respiratorias son infrecuentes pero graves ya que podrán transmitirse al ser humano.

Los parásitos intestinales o del sistema digestivo sólo podremos comprobarlos a través de un examen de sus heces en el laboratorio. No suelen ser muy frecuentes en aves que estén en casa en cautiverio, mucho menos si controlas su comida y mantienes limpio su entorno. La infección más frecuente es la producida por Coccidios o Tricomoniasis, aunque muchas aves los alojan en su organismo sin sufrir ninguna manifestación externa.

Los pájaros con parásitos internos pueden presentar estos síntomas:

Diarrea con mucha mucosidad, sangrado en las heces, pérdida de peso, embolamiento de alimento, etc.

El pájaro puede tener el parásito en su interior sin que nosotros nos demos cuenta porque no presenta síntomas. Los protozoos dañinos actuarán cuando este tenga una bajada de las defensas o en momentos de ansiedad.

Pueden permanecer mucho tiempo sin actuar dentro de las células del intestino de nuestro pájaro. Es bueno, por ello, realizar un análisis de heces de vez en cuando a nuestra ave.

Con adecuada limpieza y nutrición, además del control de insectos y otra fauna nociva, las parasitosis se pueden mantener en niveles mínimos que no afecten para nada la salud de las aves.

Monitorear nuestras aves en busca de signos de infestación, y en caso de existir signos, la posterior identificación del parásito, son los pasos necesarios para determinar el desparasitante para aves adecuado a utilizar. Recuerde, también, que el uso indiscriminado de los desparasitantes para aves no permitidos puede generar resistencia de los parásitos a aquellos desparasitantes si aprobados.

Las escamas suelen aparecer debido a un ácaro externo que se encuentra dentro de la piel de las patas, que no es más que piel seca levantada por el ácaro. Unas patas sanas deben ser de aspecto rojas, sin escamas e hidratadas.

El contagio se produce por contacto directo. Las escamas se desprenden y otro animal las pisa. El aspecto sarnoso o tiñoso de las extremidades también es conocido como «patas elefantiásicas» o «patas de cal». Para el ave supone un picor insoportable y, si no se trata a tiempo, puede generar sangrado y cojera, especialmente en los ejemplares de más edad.

Este ácaro escarba pequeñas galerías en la piel para poner dentro sus huevos. Como consecuencia, las patas se escaman y se llenan de costras, causando una imagen deforme de las extremidades. Las lesiones cutáneas se concentran principalmente en el tarso y los dedos.

Los ácaros se pueden localizar en cualquier escondrijo de las jaulas especialmente en los posaderos o perchas, por eso siempre es recomendable la limpieza y desinfección de nuestro aviario con una determinada frecuencia.

La escamósis en las patas, se puede tratar con pomadas. Estas ayudan a acabar con los ácaros y ayuda a regenerar las zonas afectadas de las patas. Este tratamiento se lo pondremos con la ayuda de un bastoncillo de los oídos para poder aplicar directamente en las patas y repetiremos el tratamiento mínimo durante 3 días hasta mejorar la escamósis.

Lamentablemente, las enfermedades de los pájaros son bastante difíciles de detectar. Normalmente, cuando un pájaro muestra síntomas visibles, es porque la enfermedad ya está muy avanzada y debemos actuar rápidamente. Cualquier cambio en el comportamiento, la apatía o la pérdida de plumas pueden ser indicio de que algo va mal. 

Algunas enfermedades causadas por Hongos y Bacterias pueden ser:

Aspergilosis: Puede ser causada por Hongos en semillas húmedas o con moho.

Escherichia Coli: Puede transmitirse a través de heces de animales enfermos. Y es de origen bacteriano.

Colibacilosis: Conocida como la enfermedad del sudor. Es muy contagiosa y causa la muerte a los 4 días de la infección. Es producida por una bacteria a consecuencia de la jaula sucia, la humedad o la superpoblación.

Los síntomas pueden presentarse de diferentes formas dependiendo de la enfermedad.

Dificultad para respirar, pérdida del apetito, mocos, catarro, falta de vitalidad. si se trata de Aspergilosis.

Diarrea si se trata de Escherichia Coli.

Barriga húmeda y deterioro de las plumas. Heces líquidas amarillentas o verdosas. Si se trata de Colibacilosis.

La mayoría de infecciones por bacterias y hongos se tratan en su mayoría con antibióticos.

La mejor manera de prevenirlos es haciendo el mantenimiento y limpieza frecuente de las jaulas y accesorios de nuestros pájaros. También es aconsejable si tenemos un pajarito con algún síntoma extraño, separarlo de los demás para que no sufran ningún contagio o exposición a alguna bacteria o algún hongo.

Es muy importante tener en cuenta el cuidado de la comida y el agua que ingiere nuestro pájaro, a fin de asegurarse que no se encuentre en mal estado, con moho o contaminada.

El plumaje de las aves cumple varias funciones, protegen al pájaro de las inclemencias del tiempo y son sus herramientas para volar. Pero para mantener estas funcionalidades las plumas necesitan ser renovadas periódicamente a través de la muda y durante este periodo puede que se presente alguno de estos padecimientos:

Falsa Muda: Las aves mudan sus plumas más veces de lo normal para regular su temperatura. Esto supone una alteración de su ciclo natural y un gran desgaste físico y psicológico que altera su comportamiento y su salud. Puede ser causado por cambios de clima y de hábitat.

Estrés: Es un trastorno del estado físico o emocional en las aves que no han nacido en cautiverio y se ven encerradas en una jaula. Puede ser causada por falta de estimulación y entretenimiento.

Quistes Foliculares: Son protuberancias que suelen aparecer debajo de las alas, aunque pueden salir en cualquier parte del cuerpo. Es común en loros y canarios, aves con plumaje más denso.

Picaje o Arrancado de Plumas: Una causa probable es un problema de comportamiento, esto puede deberse al estrés, el aburrimiento, la soledad, así como en aves muy activas; en caso de enfermedad, por falta d de vitamina A o parásitos internos como lombrices, tenias, candidiasis y giardiasis. También puede ser por causa medioambiental: falta de atención, de juguetes o de higiene, tamaño de la jaula, problemas de sueño, ruidos.

Se pueden presentar diferentes síntomas:

Rascado y picaje de forma excesiva, autolesiones, malestar, nerviosismo.

Las plumas nuevas se retraen y no salen hacia afuera en el caso de los quistes.

Se puede tratar con pomadas y tratamientos específicos para el picaje pero también se puede mejorar con los siguientes consejos:

Que el ruido ambiental sea mínimo.

Los ciclos de luz deben favorecer el descanso del ave.

Usar una jaula adecuada: colocarla en un lugar elevado para evitar la sensación de vulnerabilidad, que tenga un tamaño adecuado y que el ave disponga de enriquecimiento para que el tiempo que pase dentro no sea aburrido.

La comida debe estar debidamente higienizada para evitar enfermedades oportunistas.

Eliminar la presencia depredadores u otros animales.

La salmonelosis en aves es una enfermedad infecciosa producida por la Salmonella, la cual es una bacteria en forma de bastón que puede causar diferentes síntomas. Presenta algunas características principales como la diarrea y un estado general debilitado.

La salmonelosis de las aves es una de las enfermedades digestivas dentro de las llamadas zoonosis. En este caso, se puede transmitir de animales a humanos y viceversa.

La salmonella muestra los primeros síntomas después de 2 o 3 días de fiebre y diarrea, en algunos aves también se ven afectados los órganos.

Tiene forma de un palo corto o forma de huevo. Miden entre 0.5-0.8 µm de diámetro y 1-3.5 µm de longitud y puede moverse con la ayuda de pelos pequeños.

Puede penetrar en la pared intestinal y asentarse en varios órganos. Las aves pueden sufrir inflamación en los ojos o las articulaciones. Y también pueden presentar aumento de la sed y el aumento de la micción.

Como cuidador de tus aves y pájaros, es aconsejable separar el animal enfermo de otras aves para evitar que se propague la Salmonella. Las jaulas y accesorios como bebederos, perchas, etc. deben desinfectarse completamente y el revestimiento del piso debe reemplazarse.

Los veterinarios suelen tratarla con antibióticos, los mas utilizados son las del grupo de las Tetraciclinas y la Enrofloxacina. Posteriormente se le debe proveer de Probióticos, Aminoácidos y Protector hepático

El ave se considera curada si no se puede detectar más salmonella en varias muestras fecales en sucesión a intervalos de varias semanas.